Barriada de La Tablada
La tarde – noche del dia 7 de septiembre de 2024 Javier del
Alamo, el que escribe este informe visitó este enclave de la sierra del
Guadarrama. Las impresiones fueron altamente positivas, ya había visitado este
enclave en numerosas ocasiones para el visionado de trenes pasantes por la
vieja estación. Recuerdo en una ocasión que visité la estación en la que los
vecinos del lugar me recibieron de muy mala manera amenazando con llamar a la
Guardia Civil si no me marchaba inmediatamente del lugar. Ayer, noche de sábado
la situación fue notablemente diferente, los vecinos del lugar me recibieron en
un tono muy amable interesándose en que motivos me habían llevado durante aquel
atardecer serrano en frecuentar dicho lugar llamado La Tablada.
Eran dos hermanos los allí presentes Jose Luis y Belen de la
familia Carpio originarios de Asturias y con lazos de amistad con la familia
Cosmin, propietarios de la histórica empresa ALSA (Autobuses de Luarca S.A). Su
carácter amistoso me obligo a profundizar en todo tipo de detalles y como es
habitual en mi no suelo desperdiciar las ocasiones para conocer las historias
de los lugares que más me transmiten, dentro de los lugares que me transmiten
podemos poner en primer lugar la rampa de Pajares y en concreto la estación de
Navidiello. Salvando mucho las distancias aquí, en el Guadarrama tenemos la
línea de ancho ibérico que une Villalba de Guadarrama y Segovia (antaño Medina
del Campo). Dicha línea discurre por la sierra trepando con la ayuda de la
ladera en la vertiente madrileña atravesando localidades como Collado Mediano,
Los Molinos y Cercedilla. Pasado Cercedilla la línea prosigue su ascensión
virando hacia el oeste y a los 1274 metros de altitud llegamos a La Tablada.
A continuación descripción del lugar:
La estación construida en 1916 consta de dos vías de
circulación la vía general se sitúa al borde de la ladera y junto al edificio
principal de la estación, la vía de apartado. El edificio de la estación es de
piedra y tiene dos plantas, en la parte superior viven actualmente los hermanos
Carpio en dos viviendas separadas. La parte inferior del edificio se encuentra
deshabitada y pertenece a las dependencias de la estación y la caseta de
circulación donde trabajaba el Factor (actualmente Responsable de Circulación).
El edificio principal también cuenta con un pequeño jardín y diversos arboles
frutales. Consta de un peral, un manzano, un castaño y una viña de una especie
traída por los romanos, según me comentaron los hermanos Carpio. Si remontamos
el anden sentido Segovia nos encontramos con tres o cuatro viviendas más, todas
habitadas. Una de ellas ocupada por un Georgiano que trabajó durante doce años
en la construcción de una casa cercana al lugar. La vivienda más grande del
complejo de la estación se sitúa algo apartada, colinda con la subestación
eléctrica de ADIF y según los hermanos Carpio alberga doce habitaciones.
Contaban que en esta vivienda se llegó a invertir mucho dinero pero durante las
obras de rehabilitación los arquitectos descubrieron unos defectos muy graves
en los pilares de la vivienda, paralizando así la reforma. Actualmente la
vivienda se encuentra en estado de abandono relativo.
Para mayor ubicación y contexto del lector situaré Barriada
La Tablada.
Se accede al lugar por la N-VI ascendiendo desde Madrid
hacia el Puerto de Los Leones dejamos atrás el sanatorio de tuberculosos de La
Tablada (actualmente en estado de abandono) a continuación veremos una
indicación hacia “estación ffcc la tablada” salimos hacia la derecha y continuamos
por una pista estrecha pero bien asfaltada, cruzamos un paso canadiense e
iniciamos el fuerte descenso hacia La Tablada. A mano derecha veremos una
residencia de ancianos actualmente en explotación.
Anéctodas del lugar
Durante la larga charla que mantuve con los hermanos pude
preguntar como era la vida en el lugar, si se aburrían y a que dedicaban su
tiempo libre.
Las principales impresiones y lo que querían transmitir en
primer lugar fue su odio a los grafiteros “pintores” que llegan de noche
caminando o en el propio tren y pintan la estación, sus edificios o el tren.
Lógicamente me solidaricé con su odio hacia ese colectivo que tanto nos
perjudica a los fotógrafos y maquinistas. Otros visitantes nocturnos del lugar
son parejas que aprovechan el fácil acceso, la oscuridad y la tranquilidad de
la zona para llevar a cabo prácticas sexuales, de estos no parece haber queja
ya que no son molestos. También me comentaban los hermanos que durante el
invierno ciudadanos inexpertos suben en tren a La Tablada para “ver la nieve”
sin el conocimiento de que el siguiente tren pasará en varias horas y al no
venir preparados para el frío los Carpio han tenido que acoger en sus casas a
estos ciudadanos llegados desde la capital desconocedores de las inclemencias
climáticas de la media montaña en los meses más fríos del invierno serrano.
Otros problemas son los viajeros que van sin billete en el regional y que en la
parada de La Tablada el revisor les echa del tren, estos viajeros cuando se ven
en la estación perdida comienzan a aporrear las puertas y a causar
desperfectos. La actitud de los hermanos Carpio es clara, “llamamos a la policía”
Como anécdotas del lugar comentaron lo bien que estuvieron
durante el largo confinamiento por la plandemia. Largos paseos, quietud, en
definitiva paz y libertad eran las características que aportan un lugar como
este en una situación como aquella. Un episodio tétrico que quisieron contarme
fue el siguiente;
Una mañana cualquiera un vecino de las casas aledañas a la
estación observa como una mujer de abultado peso pasea por los andenes con una
actitud sospechosa, pasan las horas y la mujer sigue allí, paseando de un lado
al otro del andén principal. Quizás espera al Regional procedente de Segovia.
La mujer sale de la estación y se dirige al sanatario de tubercolosos que se
encuentra abandonado. Mientras la mujer ya está dentro del lugar en la planta
superior unos chicos acceden al lugar en busca de psicofonías, suben a la
ultima planta y escuchan los ronquidos de una mujer. No llegan a acceder a la
estancia donde se encuentra la mujer roncando y salen despavoridos del lugar
sin dar cuenta a nadie de lo sucedido.
Horas más tarde y ya la familia habiendo avisado de la
desaparición de la mujer la Guardia Civil accede al sanatario en busca de la
mujer que yace inconsciente habiendo consumido un bote de pastillas. Según me
comentaron los Carpio la mujer salvó la vida.
Otra historia más agradable se trata de la poza o bañera
natural. Un manantial de agua que brota desde el muro de contención del anden
de la ladera, este manantial brota agua durante todo el año, tiempos atrás se
formo una pequeña poza donde según contaban los trabajadores de RENFE se
bañaban allí durante los calurosos días de verano. Hoy en día como recuerdo de
este pasaje solo podemos imaginar a través del sonido que emite el agua al
brotar de la pared y caer sobre un zarzal de grandes dimensiones que impide ver
la poza.
Conspiración: Durante el confinamiento los vecinos de la
Tablada fueron testigos de una reunión multitudinaria de agentes y comandantes
de la Guardia Civil, seguramente eligieron el enclave por ser llegados desde
las comandancias de Guadarrama, El Espinar, El Escorial y Cercedilla. Esta
multitudinaria reunión sin ningún motivo aparente fue predecesora de un
movimiento político como fue la destitución del señor Pérez de Los Cobos. Desde
aquí no se de que hablaron estos agentes pero si me gustaría señalar el enclave
que ellos eligieron para dicha reunión, la estación de La Tablada.
La fauna del lugar es típicamente guadarrameña y se
caracteriza por corzos, jabalís, zorros, ginetas y tejones. Las aves del lugar
son los milanos y buitres principalmente. También me decían que el buho ameniza
las noches con sus prolongados cantos.
La vegetación comestible del lugar pasa por las setas
(boletus y níscalos), moras y algunos arboles frutales como un manzano que da
buen fruto en esta época del año (septiembre).
Para ir finalizando este escrito me gustaría agradecer el
amabilísimo trato que me proporcionaron los vecinos, invitándome incluso a una
cerveza y ofreciéndome cena y abrigo. La Tablada es un lugar de retiro
espiritual maravilloso, los amaneceres invernales dicen ser preciosos y en
verano las ultimas luces iluminan las cumbres de Las Guarramillas y Maliciosa.