lunes, 20 de enero de 2025



 FUNDICIÓN LA CONSTANTE (SOCIEDAD BRITÁNICA ´´LA BELLA RAQUEL´´


En la entrega de hoy hablaremos sobre lo que fue y significó para el distrito minero de Hiendelaencina la fundición La Constante creada por la sociedad británica ´´La Bella Raquel´´ 

Lo primero de todo será situar la fábrica, esta se encontraba a unos 7km remontando el cauce del Bornova aguas arriba desde la central hidroeléctrica de ´´La Catalana´´



En el esquema podemos ver la central ´´La Catalana´´ también llamada ´´Nueva Argentífera´´ esto fue debido a cambios en las empresas, agrupaciones y disoluciones que se dieron durante la etapa final del distrito minero. Si continuamos el cauce aguas arriba en dirección a la fundición ´´La Oportuna´´ 7km después llegaríamos a La Constante, objeto del estudio de hoy, no obstante en el artículo se citarán otros asuntos intrínsecamente relacionados con todo el distrito minero que actuaba como un sistema orgánico. 

En el interior de La Constante llegaron a habitar unas quinientas almas en su época más boyante, en aquel lugar situado en un ensanche del río se encontraban todo tipo de infraestructuras tales como. Viviendas para obreros, técnicos, especialistas, ingenieros y sus familias. Estos cargos en su mayoría los componían ingleses dejando para los españoles los cargos menores como guardeses y criadas. También en el interior de la fábrica había dos chimeneas de ladrillo de imponente tamaño, un canal fluvial perfectamente conducido servía para mover moliendas y tornos para triturar el mineral proveniente de las minas y reducirlo a polvo. También dentro de la fábrica tenían caballerizas y animales de tiro.


Dentro de la fundición se daba el conocido proceso de amalgamación que consistía en formar una mezcla con unas proporciones que no mencionaré por no ser demasiado técnico. La mezcla se formaba con mineral de plata recién llegado de las minas,  sal, agua y mercurio. El mercurio llegaba desde las minas de Almadén (Ciudad Real). En este proceso de amalgamación se formaba cloruro de plata, después se evaporaba el mercurio que se reutilizaba en el siguiente proceso y se precipitaba la plata liquida. 



Vista desde el camino de acceso a la fábrica de dos chimeneas de gran envergadura. Los chopos han invadido el lugar por completo.


Que en el propio lugar de extracción se realizara el proceso de amalgamación era una ventaja competitiva muy fuerte para el complejo minero ya que el mineral se enviaba desde La Constante como producto acabado para la real casa de la moneda de Madrid. En épocas de alta producción de plata parte de los envíos se realizaban a Cartagena para enviarse desde allí a Bristol. La actividad de la fundición siempre fue paralela a la extracción de las minas lo que provocó que en algunos momentos donde en las minas se perdía el filón como consecuencia directa en la fundición se reducía el personal y la carga de trabajo. 


Pese a todas la vicisitudes la sociedad británica ´´La Bella Raquel´´ hizo aquí un gran negocio y las rentabilidades que obtuvieron fueron altísimas. Alguno se preguntará por que situar tan lejos la fábrica, a esta pregunta podría dar varias respuestas. La primera, se necesitaba un ensanche en el río lo suficientemente grande como para construir todo este complejo y el río aguas abajo se encuentra muy encajonado. También he leído que este lugar perteneciente a Gascueña de Bornova, al situarse en otro municipio no les imponían unos impuestos tan altos como Hiendelaencina. Todo esto también sumado a escoger un lugar burbuja donde todo esté muy controlado (accesos, trabajadores...) para que no se den sustracciones del tan preciado mineral.


Impresionante imagen de lo que era la fundición en su etapa de máxima actividad. 


Tras años de intensa actividad desde el 13 de Noviembre de 1845 y con algunos parones por las perdidas de productividad en las minas. En 1916 los ingleses hacen las maletas y se marchan de aquí. Las minas dejaron de ser rentables por varios motivos. Si es cierto que las leyes extraídas en Hiendelaencina eran altísimas pero la irregularidad de los filones y el anarquismo que se dio en las explotaciones provocó que las sociedades no investigaran. Dicho mal y pronto hicieron un trabajo de extracción ´´facil´´, si veían que se complicaba la extracción en una zona abandonaban y se iban a otra zona a trabajar. De esta manera ha quedado mucha plata sin extraer y las labores de investigación fueron casi nulas. 


Descripción de Bibiano Contreras en su libro ´´El país de la plata´´ sobre La Constante:

La Constante era ya un pueblo lleno de vida y animación, de aspecto inglés, cuya vista encantaba á todo el que lo veía por primera vez, desde el boquete ó cortadura de Mogarra; estaba en forma de anfiteatro dividido en dos secciones, formada la una por la fábrica, y otra por el pueblo verdaderamente dicho, circunvalado por el río Bornova, con calles rectas y esmeradamente limpias, y gozando de una escrupulosa higiene debida á los consejos del profesor D. Manuel Taín, médico-cirujano de la compañía. Las casas estaban blanqueadas luciendo sus jardinitos a la entrada, matizados de flores y haciendo magnífico contraste con las esbeltas chimeneas (construidas por el Sr. Lillot), siempre humeando, ó lanzando el vapor a las nubes que rodeaban los montes gneísicos inmediatos. Era realmente un cuadro encantador.


Nada faltaba en aquel barranco antes desierto. Había escuelas para niños y niñas, hospital, casino, teatro, comercios, etc., para comodidad y distracción de los habitantes de la fábrica, que sumarían unos 70 a 100 vecinos con sus familias, sin contar los obreros que residían en Gascueña y Robledo y acudían diariamente a la lista convocados por el sonido de una campana. Todo ello estaba bajo la inspección de los citados directores, y todo pagado por la compañía inglesa. (…) No se escaseaba, pues, ni se echaba de menos en aquel apartado rincón de las estribaciones del Alto Rey. Contribuían a la animación de la colonia la afabilidad y buen trato de los señores D. Juan Trenear, D. Eduardo Rowse, D. Benjamine Davey, D. Jorge Espenser (único que no pudo aprender el español), D. Guillermo Oliverson, el químico Mr. Ochinsón, D. Tomás Rowse y el médico Sr. Taín con sus apreciabilísimas familias.” 

Curioso mencionar que los ingleses siguieron practicando su religión, el Protestantismo y lo hacían en lugares apartados o en las propias viviendas. El urbanismo de la colonia separó las viviendas en dos clases, una dedicada a los amos y familias importantes con casas blancas, retretes en su interior, jardines repletos de flores procedentes de Inglaterra, grandes cristaleras donde la luz del sol bronceaba las pieles de las mujeres de los amos. 


FINAL DE LA CONSTANTE


La Constante sufrió varias etapas...

Bajo la dirección de los ingleses: De 1845 a 1849, durante la dirección de Guillermo Pollard, a pesar de la gran cantidad de minerales extraídos, no resultó suficiente su método de beneficio presumiblemente porque las instalaciones eran insuficientes para abarcar la magnitud de los trabajos.

En 1850, con la entrada de Juan Trenear como director, comienza la etapa de mayor auge. La fábrica se vio mejorada gracias a los conocimientos de Eduardo Rowse. Este periodo de éxito culminó en 1855 debido a la falta de mineral, puesto que la extracción disminuyó al perderse la dirección del filón. 

De 1856 a 1860 sufrió un periodo de decadencia, disminuyendo la producción hasta una octava parte. Pero entre 1861 y 1866 volvió a aumentar la producción, llegando a alcanzar la mitad que la conseguida en los primeros años. Este resurgir fue debido a un aumento en la extracción de mineral de plata del filón. Con Eduardo Rowse ya como director, de 1866 a 1879 se produjo un gran descenso en el año 1866, que remontó en 1867, aunque en menor medida que años anteriores, y continuó su descenso progresivo hasta 1879, año en que los ingleses sin obtener los beneficios esperados decidieron vender la fábrica. En este periodo la sociedad La Bella Raquel compró o arrendó las minas Santa Catalina, Perla y Tempestad con la intención de sacar a flote La Constante. Más tarde tuvo que seguir arrendando minas como Unión, Verdad de los Artistas, Suerte y San Carlos. Sin embargo, el arrendamiento de estas minas no evitó el ya temido final.

Mr Rowse decide vender la fábrica y todo su material que sumado podría alcanzar cifras de entre 8 y 10 millones de reales. Fueron tres trabajadores de la misma los que compraron La Constante al precio de 10 millones de reales. De esta forma se marcharon los “padres” de La Constante a su tierra de origen, llevándose consigo el entorno extraordinario que habían creado y por el que aún hoy es recordada con admiración. Vendieron los terrenos y parte de la maquinaria
a tres españoles.

Estos nuevos propietarios eran: Juan Arroyo García, natural de Humanes (Guadalajara); Miguel Harazua Hagariaga, de la provincia de Vizcaya, y Juan Antonio González, de Pontevedra. Junto con sus familias y las de los 14 trabajadores restantes formaban la población de La Constante en ese momento, que apenas alcanzaba las 80 personas. La situación en esos años fue desoladora, apenas se extraía mineral en el distrito de Hiendalencina, por lo que los minerales beneficiados procedían de las escombreras. La producción apenas alcanzaba un octavo de lo que logró en su momento de mayor esplendor. 

Pontón en el camino de acceso a la fábrica


Canal en el interior de la finca, la fuerza motriz del agua servía para mover moliendas que trituraban el mineral.

En los últimos años quedó como único dueño Don Benito Ibave, natural de Alava, Se desconoce con exactitud el año en que se convierte en dueño de La Constante, aunque se sitúa entre 1882-1883.bave adquirió su parte de la propiedad de La Constante a bajo coste, pues a su llegada la producción era escasa y las instalaciones deficientes. Formaban en este momento la dirección de la fábrica Don Benito Ibave Córtazar junto con Don Juan Arroyo, el anterior empleado de los ingleses. Este último desaparece de su cargo al poco tiempo, desconociéndose el momento y la causa. Tras años de decadencia llega a la comarca el señor Bontoux que llega de Francia tras una quiebra. Comienza la actividad minera en las escombreras beneficiando los descartes que aún contenían algo de valor y tras ciertas investigaciones adquiere minas y comienza a extraer tras las cuarcitas comenzando así una época de gran bonanza en el distrito. La fábrica mantuvo una producción alternando periodos fructíferos con otros decadentes hasta 1917, cuando comienza su decadencia final concluyendo con el cese de la misma en 1926.

Estado actual del edificio que alberga las moliendas.
Acceso al patio central que daba acceso a la zona de calcinación y amalgamación.
Moliendas.
Horno y restos del antiguo almacén.
Chimenea.
Vista del emplazamiento desde un alto.
Puente en el camino de acceso a la fábrica sobre el arroyo.



CONCLUSIÓN FINAL.

Tanta leyenda negra fomentada precisamente por británicos ha obligado a algunos de mis compatriotas a arrepentirse de sus ´´pecados´´ durante nuestros imperios de ultramar. Obviamente nunca debimos seguir el juego a los británicos pues su único objetivo es eliminar de nuestro ADN español el espíritu indómito de conquista. Lo ocurrido en Hiendelaencina, ¿qué fue? llegaron aquí para extraer toda la plata que pudieron de la manera más sencilla sin hacer apenas estudios a largo plazo para asegurar unos cuantos años de prosperidad para la comarca. Cuando perdieron el filón rico hicieron las maletas y se largaron en busca de otros lugares donde extraer plata con mayor rentabilidad y parece que nadie les ha pedido explicaciones por ello. No obstante debo criticar a mis compatriotas por que lo que no debe ser es que vengan unos británicos a explotar la plata y no sean españoles del lugar los que lo hagan. Si bien es cierto que las sociedades británicas que explotaron el distrito minero poseían una potencia capital superlativa en comparación con las sociedades o ´´agrupaciones de amigos´´ que se juntaron por aquel entonces en Hiendelaencina. Por estos motivos la plata duró lo que duró y en el presente solo podemos imaginar lo que fue este lugar. También quiero reclamar la preservación del patrimonio a las autoridades pertinentes, diputación, ayuntamientos... en el lugar hay potencial turístico y de enseñanza para ingenieros de minas, alumnos de institutos o simplemente curiosos como yo. 

Gracias al lector por su lectura. 

Saludos.
Bar Elías (Hiendelaencina)

Transformadores en mina Santa Teresa (hasta aquí llegaba el tendido desde la central de ´´La Plata´´

Hiendelaencina.
Santa Teresa.

Santa Teresa.

Santa Teresa.

Minas Malanoche y La Fuerza.





1 comentario:

  1. Estupendo trabajo, interesante por el brillante pasado que quizás no nos hace reflexionar sobre el presente y el futuro; salvo al autor de este estudio. claro.

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