CENTRAL HIDROELÉCTRICA EN LOSAR DE LA VERA
Por las noticias que encontramos en el Boletín Oficial de la Provincia de Cáceres sabemos que la llegada de la electricidad a los pueblos de la Vera se produce en la primera década del siglo XX, al menos en lo referente al alumbrado público. Más tarde en la segunda década se llevaría la luz a muchas de las casas de nuestros pueblos, aunque con ciertas limitaciones de horario y número de lámparas que se podían instalar. La primera central hidroeléctrica o fábrica de luz, como se denominaba entonces, se ubicó en la Garganta de Cuartos, en Losar de la Vera.
El 13 de octubre de 1900 don Pedro Antón Martín, vecino de Losar de la Vera, solicita al Gobernador de Cáceres la concesión de trescientos litros de agua por segundo, derivados de la rivera de Cuartos, para utilizar como fuerza motriz productora de energía eléctrica. El 31 de enero de 1901, considerando que las obras propuestas en el proyecto contribuirán al desarrollo de la comarca, el Gobierno civil de la provincia le concede el derecho de aprovechamiento que había solicitado.
En 1901, el ayuntamiento de Jarandilla de la Vera autoriza a la empresa Antón Martínez Herráiz, de Madrid “para tender cables y postes dentro del término municipal pero fuera del radio en que existan edificios, previo permiso de los dueños de los terrenos, y concurrencia de una Comisión del Ayuntamiento para la fijación de aquellos en el terreno del común, y en ningún caso considerar privilegio exclusivo esta concesión de permiso.”
La asociación Antón Martínez Herráiz, domiciliada en la calle Zurbarán 18 de Madrid se denominada “Electro-Industrial-Extremeño-Toledana”. Analizando los siguientes artículos del Boletín Oficial de la Provincia, podemos deducir que en la primera década del siglo XX, todos los pueblos de la Vera, al menos, disponían de alumbrado eléctrico público.
En el acta de reunión ordinaria del 22 de septiembre de 1901 del Ayuntamiento de Jarandilla figura lo siguiente:
“Quedar enterado de la resolución del Gobierno civil excepcionando de subasta el contrato de establecimiento del alumbrado eléctrico en la villa y que se transcriba a la Sociedad Eléctrico Industrial “Antón Martínez Herráiz” para el otorgamiento de Escritura pública cuando lo tenga por conveniente.”
El 1 de febrero de 1903 El Dardo de Plasencia publica la siguiente noticia:
“En breve estará en todos estos pueblos instalada por completo la luz eléctrica de la Sociedad de los Sres. Antón, Martínez y Herráiz.”
El 29 de octubre de 1905 el Ayuntamiento de Garganta la Olla acuerda: “crear un arbitrio del que se diera cuenta a la Junta municipal; que en virtud del contrato hecho con la sociedad “Antón Martínez Herráiz” para establecer la luz eléctrica, se señalase por una comisión que acompañara al Alcalde, las casas en que habían de fijarse las lámparas del alumbrado público; y recorrida la línea quedaron señalados los treinta puntos en que aquellas han de establecerse, publicándose bando para las reclamaciones.”
La Junta Municipal de Garganta la Olla, en reunión extraordinaria de 24 de octubre, “formalizó, en unión de los mayores contribuyentes, el contrato para el establecimiento de la luz eléctrica por término de veinte años, con la sociedad Antón Martínez Herráiz, titulada “Electro-Industrial-Extremeño-Toledana”.”
Ya en 1910 esta empresa suministraba el alumbrado público a Navalmoral de la Mata.
Ya en los años 20, sabemos por informantes orales que la luz también llegaba a las casas; aunque su utilización era mínima, debido al gasto tan importante que suponía tener una bombilla. Aún seguían siendo muy utilizados los candiles de aceite y de carburo; sin embargo, nadie se desharía de ellos hasta años 70 pues los numerosos cortes de corriente eléctrica que se producían cada vez que había una tormenta suponían que todo el pueblo o parte de él se quedara sin suministro durante horas e incluso días.
En 1935 la Hidroeléctrica de la Vera se convierte en una sociedad anónima.
En 1936 la empresa “Hidroeléctrica de la Vera” suministraba corriente a Losar de la Vera, Robledillo, Talayuela, Navalmoral, Peraleda, Valdehúncar, Casatejada, Viandar, Talaveruela, Valverde, Villanueva, Jarandilla, Aldeanueva, Cuacos y Jaraíz.
En 1945 la empresa Hidroeléctrica de la Vera S.A. solicita una prórroga de las obras que está realizando en la garganta de Cuartos para el aprovechamiento de 1.000 litros por segundo con destino a la producción de energía eléctrica. La Dirección General de Obras Hidráulicas resuelve no conceder dicha prórroga e impone a la empresa una fianza de 80.000 pesetas para garantizar la ejecución de las obras en los plazos señalados.
No será hasta los años 60 cuando el suministro eléctrico se generalice, con la construcción de los pantanos y centrales hidroeléctricas en el Tiétar y en el Tajo.
Fachada principal del edificio de la central y un edificio de viviendas anexo
Interiores del edificio de viviendas, el estado es decrépito
ExterioresNos metemos en harina con el primer generador situado en un sótano, el puente grúa aún se conserva.
La garganta de Cuartos con un decente caudal en el mes de noviembre
Cuadro de mando y los otros dos generadores fabricados conjuntamente por la casa suiza Escher Wyss y la catalana Planas i Flaquer Gracias a este cuadro fechado de los cambios de la empresa catalana Planas i Flaquer y las inscripciones acuñadas en el generador de electricidad podemos deducir que la máquina alojada en la Garganta de Cuartos fue fabricada entre 1884 y 1906, siendo los últimos años de esta serie la probabilidad más alta ya que la licencia para desviar el caudal de la Garganta fue concedida en el año 1901. Así llegamos a la conclusión de que las maquinarias alojadas en la Central Hidroeléctrica llegaron a un paraje recóndito de la comarca extremeña de La Vera situado en la cara sur de las faldas de Gredos en torno a 1901 y 1906. Inscripciones
Detalles del generador
Número de serieDetalle del tejado (nuevo) y el segundo piso al que no se puede acceder con una mínimas condiciones de seguridad
Y hasta aquí la entrega de hoy. Un precioso lugar a visitar ( y respetar )
Para acabar os dejo con un refrán del que se echaba mano con bastante asiduidad en la época en referencia a las centrales que surtían de energía eléctrica a la comarca (La Vera, Navalmoral de La Mata) Dice así;
“La Vieja, por la garganta;/ la Nueva, por la dentadura,/ a Navalmoral de la Mata,/ tienen a oscura´´
La vieja (nuestra central de Cuartos) por la garganta (variaciones del caudal verano/invierno) y la nueva (situada en lo que hoy en día es el embalse de Valdecañas) acusaba problemas en sus ruedas dentadas y eran frecuentes las averías y cortes de suministro en ambas centrales.
¡Qué bonito trabajo y qué bien documentado! Enhorabuena al autor por su esfuerzo en mostrarnos los orígenes industriales del mundo en el que vivimos, que no fueron sin esfuerzo y sacrificio.
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